Un verano sin Facebook

Allá por 2009 una bombilla se iluminó y una idea surgió de la mente de un creativo. Acababa de nacer el primer anuncio de la serie de verano de Estrella Damm que tanto éxito ha cosechado y tanta envidia provoca al resto de los mortales que viven en la península.

Spot de 2009

Si bien es cierto que la tecnología ocupa una parte muy importante en nuestras vidas, el verano “idílico” que nos presentan tiene unos ingredientes básicos que no pueden faltar y pasa por la “desconexión” total.

Una pizca de playa por aquí, añadimos un barquito por allá, espolvoreamos con bicicletas al atardecer y endulzamos el plato con un amor de verano..

Spot de 2010

Habían encontrado la receta del éxito pero fueron inteligentes y le dieron una vuelta. Cambiaron temática y protagonistas con el cameo de Ferrán Adriá y El Bulli y volvieron a triunfar.

Spot de 2011

Pero igual que en los fogones, si repites menú acabas cansado. Que conste que nos encanta pero generar tanta expectación sólo puede provocar un resultado..

Spot 2012

Nos gusta el rollito que transmite, las localizaciones y las ganas que despierta por pasar un verano único, pero después de 4 años la fórmula necesita reinventarse.

La realidad en la que vivimos hace difícil creer que veranos como ese sean reales. No porque no sea posible hacer lo mismo que ellos sino porque las situaciones que nos muestran poco se acercan a la realidad. ¿Quién no subiría o compartiría una foto en Facebook o Twitter de los sitios tan alucinantes que aparecen?
Solo el que no tenga, claro.

A día de hoy y con la tecnología tan implantada en nuestras vidas es incomprensible no hacer alusión a ella. Únicamente en el último de los 4 spots podemos ver la aparición de un iPhone así que.. ¿Dónde están los dispositivos? ¿También se han ido de vacaciones?

Por suerte, la viralidad de esta serie de anuncios es tan grande que cualquier acción en el entorno de Social Media es innecesaria.

Si el “método” deja de funcionar probablemente asistiríamos a un cambio de estrategia publicitaria en el que el protagonista compartiría a tiempo real sus experiencias veraniegas creando así una mayor interacción entre marca y usuario.
Pero hasta ese momento pensaremos que si no lo ha hecho antes podría ser por falta de cobertura.., así sí que sabríamos lo que es pasar un verano sin Facebook.

1.001 formas de vender un yogur

De la misma manera que un aficionado al fútbol está atento al resultado y comprueba la quiniela después de cada partido.

Del mismo modo que el estudiante espera nervioso la nota del examen definitivo de su carrera.

Igual que un apasionado de las series cuenta las horas para el esperado capítulo final o el tecnólogo espera la salida del último gadget, las sensaciones que experimentan son extrañas y a menudo incomprendidas pero con un nexo común, la duda.

Cuando a un creativo le llega un briefing duda. Intenta pensar el camino correcto y la idea adecuada. No sabe si dejarse llevar por su instinto y presentar al cliente algo fuera de lo común o seguir la línea de los trabajos anteriores.

Con la primera opción titubea porque en su fuero interno sabe que si sigue adelante lo más probable es que no sirva y tenga que volver a empezar.
Con la segunda sabe que va sobre seguro pero siente que está traicionándose a sí mismo.
De las 1.000 formas que hay para vender un yogur, todas ellas creativas y originales, surge una más, la que quiere el cliente. La idea número 1.001.

El trabajo es el trabajo, piensa. ¿Pero porque no hacer algo interesante para las dos partes? El objetivo de la marca es vender y la misión del creativo es llevarlo a cabo, pero nadie dice que no puedas hacerlo como tú quieras.

La sensación de duda cambia de una manera tan sutil que no nos damos cuenta.
El aficionado al fútbol la transforma en nerviosismo, el temor se apodera del estudiante, la decepción acecha al tecnólogo y el seguidor recela del final de la serie.
Lo que antes era duda para el creativo ahora se convierte en ilusión.

Por muy extraño que parezca y sin que los planetas se alineen y las dos partes estén de acuerdo, la opción número 1.001 de vender un yogur se transforma en un proyecto conjunto donde todos se apoyan y no existen obstáculos para llegar hasta el final.

Las piezas encajan y durante unos instantes recuerdas a aquel chavalito que salió de la universidad dispuesto a comerse el mundo y recuperas la sonrisa pensando cuantas personas disfrutarán comiéndose un yogur gracias a la idea número 1.001.

Cual es el mejor almacen de imágenes

Buenas tardes a todos,
Se me ha ocurrido trasladar este debate aquí, cual es la mejor herramienta para mantener nuestro repositorio de imágenes(Profesional o Personal), seguro, accesible y parametrizable.

    Hasta ahora las mejores opciones con las que me he encontrado son:

  1. Flickr Premium.- Mi única duda con respecto a flickr, es si permite almacenar las imágenes con la calidad que se suben.
  2. Picassa.- Justo de almacenamiento, si lo incrementas el coste es muy elevado.
  3. Dropbox.- Un gran sistema, pero al no estar orientado solo a imágenes el espacio también es muy limitado, al ampliarlo el coste se dispara

    1. Animaos a compartir cual ha sido vuestra eleccción y porque.
      Saludos.

Articulo en Baquía

logobaquia

Desde Adysa Group llevamos unos meses colaborando con nuestras opiniones escribiendo algunos articulos en Baquía, el pasado 20 de Julio hice mi primera apoortacion, que os dejo a continuación:

Os dejo a continuación también los dos artículos escritos anteriormente por mi socio Adrián Martínez:

Espero que os gusten y os sean de utilidad, esperamos ansiosos todo tipo de opiniones y debates que se puedan generar, nos encantaría que estos temas no se quedaran aquí, sigamos evolucionando con ellos y con las opiniones generadas.